12 mayo 2016: “Diálogo”

 2La partida

 

Estaba sentada en su sillón junto a la ventana. La labor reposaba sobre sus rodillas. La mirada, perdida en sus pensamientos, atravesaba las cortinas hacia el exterior.

La puerta se abrió y Sonia entró, dejó las llaves en la mesilla de la entrada y colgó el abrigo en el perchero.  Sus pasos se encaminaron hacia el salón donde Marga la esperaba con el rostro serio, anhelante. Se sentó en el sofá frente a su madre. Su cara expresaba cansancio pero felicidad al mismo tiempo.

-¿Y bien? -preguntó a modo de saludo.

-Sí. Me marcho. Está decidido.

-Ya. -dijo con un hilo de voz-.  ¿Cuándo? ¿Pronto?

 

 2Por la mañana

 

El clik del tostador me sacó de mí, todavía, ensoñación.

-Huele un poco a quemado. -Comenta Berta por lo bajini, con la clara intención de que no lo oyera  o, en el caso que me diera por enterada, no molestar.

– Si, ya voy.-Le contesto sin saber muy bien a dónde tenía que ir o que hacer. Por mera costumbre.

-¿A dónde vas?–me contesta Berta, mi madre.

No lo he dicho, pero Berta es mi madre. Llevo viviendo con ella desde que me trasladó la empresa.  Me bajaron el sueldo y me dijeron, – Bonita si lo quieres lo tomas o si no lo dejas y, además, te vas a Alicante.

-¿A Alicante? –Contesté con un grito enmudecido por el espanto.

– ¿Qué coño hago yo en Alicante?